miércoles, 13 de abril de 2016

Ícaro

Ella me dijo que el amor era una cárcel, que era ponerle barrotes a una vida llena de luz y libertad, que era encadenarse a alguien y condenarse a cambiar, que estaba segura que cercenarían sus alas a la más mínima oportunidad, y que le impondrían yugos y grilletes con sabor a monotonía.

Yo me encogí de hombros y la miré a los ojos con comprensión.

Y le dije que quizás, su problema no fuera el amor en sí, sino quién y cómo la habían amado. Que no era renunciar a la libertad, sino compartirla. Que no era cercenar sus alas, sino limpiarlas y encerarlas. Que quien te ama lo hace más por tus defectos que por tus virtudes...

Que los grilletes y los yugos serían un espejismo si decidía volar agarrada a mi espalda...

"Sólo hay algo superior al placer de contradecir a tu razón,
el dolor al reconocer que tú te equivocabas".

(Arri)


lunes, 11 de abril de 2016

Peligrosa

Sé que la escuchaste. Primero se acercó suavemente y te susurró al oído. Después llamó al timbre, y acabó golpeando con tal violencia a tu puerta que despertó a todos. Ella era tú razón, ellos eran todos tus fantasmas y recuerdos, las experiencias vividas en un pasado lejano y no tan lejano.

Y sin embargo, has mirado por la mirilla de la puerta de tu conciencia, y has abierto tímidamente, con el pestillo y la cadena echadas, apalancándola con un pie en forma de cuña.

Le has preguntado qué quería, sin invitarla a pasar. Entonces se asomaron los vecinos, los vestigios de tiempos pasados disfrazados de experiencia, o de enseñanza. Uno a uno fueron abriendo las puertas de par en par, mirando curiosos observándola. Quería pasar y aconsejarte. A pesar de todas las veces que le negaste el paso, o un vis a vis rápido, seguía allí. Rumiando el futuro, ese futuro, que tarde o temprano se acaba escribiendo con la sangre de los corazones heridos.

Y tú, decidiste cerrarle la puerta, una vez más.

"Nadie cae al abismo sin haberse acercado antes a la orilla"

(Anónimo)


domingo, 10 de abril de 2016

Qvixote

Después de haber estado follando un par de horas, en un breve impasse entre el segundo y el tercero, se ha quedado dormida sin quererlo, abrazada a mí. La respiración calmada, el sudor de su piel secándose y la tranquilidad reflejándose en su cara.

Yo he cerrado los ojos un momento y mi cerebro se ha puesto a dar vueltas medio loco, después me he incorporado lentamente y me he vestido. La he visto dormir un par de minutos y me he ido sin despedirme.

Quizás mañana me eche de menos, o quizás se alegre, o extrañe sólo el calor de mi cuerpo. Quizás mañana se dé cuenta de que no siempre uno puede tener lo que quiere, ni quiere lo que tiene, que a veces la diferencia entre el placer y el dolor es una delgada línea, y que lo que uno desea muchas veces no es, ni por asomo, lo que uno necesita.

"No son molinos, son gigantes... No son gigantes, son mis miedos"

(Arri)

Tarde o temprano, todos entraremos en la afrenta con nuestros miedos.



viernes, 8 de abril de 2016

Al alba

Le dije que era la primera vez que me pasaba, que nunca jamás me habían besado así, que con sólo mirarla notaba mariposas en el estómago, que era mi primer pensamiento de la mañana y mi último de la noche. Le dije que no había disfrutado con nadie tanto como con ella ése primer polvo.

Le dije que la llamaría al día siguiente.


Y ella se fue sonriente, y yo rezaba para que no se acordara de mi nombre, ni de mi dirección, ni de la cama que se quedó encharcada en flujos y sudor. 


"Lléname dos vasos de besos, 
y deja que descubra tu sonrisa 
en el fondo de cada uno de ellos..."
(Arri)


miércoles, 6 de abril de 2016

Desvelo

Mis pensamientos llevan alas y luces de colores, como una feria ambulante, y son los que se cimbrean alegres cuando cae el sol y me meto en la cama. Son los que agitan mi calma, como la sirena de los coches de choque, con la bocina que indica que tu turno ha acabado y que comienza el del siguiente.

Las noches se hacen largas, y veo el despertador avanzando como una apisonadora, aplastando sin compasión los segundos y los minutos. Esos que querría perder y encontrarme al amanecer y gastarlos en cosas útiles.

O derrocharlos en leer un libro de poesía, dando un paseo al sol o masturbándome de forma indigna. Quién sabe en qué cojones gastaría mi tiempo.

Quizás mirara una vela, con la habitación a oscuras consumirse lentamente mientras escucho una canción antigua de Extremoduro, o quizás me metiera en la bañera rodeado de ellas, porque con poca luz, todos somos más guapos, menos tímidos y más sexuales.

Pintaría las palabras que llevan, sin ellas saberlo, todo el tormento que acompaña a los poetas, ése que se traviste de ser pasional, de corazón henchido, de Cupido, de tequieros y teolvidos.

O quizás, quién sabe, exploraría tu cuerpo, si me dejaras, descubriendo cada uno de sus rincones, buscando tus cosquillas, quedándome a dormir una noche diferente, en cada uno de tus lugares.


Pero mañana despertaré, sin saber tu nombre, sin saber si existes, sin velas, sin tiempo, sin libro de poesía, sólo escuchando una balada triste de Extemoduro...  



"He visto mis miedos más profundos en el remolino que se forma soplando los posos del café"
(Arri)


martes, 5 de abril de 2016

Woody Allen

Después de follar y habernos corrido, en ese momento excelso cuando los dos cuerpos caen desplomados en el colchón, mirando el techo y sin saber muy bien qué decir, fue cuando me lo contó todo.

Me dijo que mis besos aún sabían amargos, que mis caricias olían a ternura rancia y a punto de caducar, que la miraba sin pasión, que mientras me la follaba a cuatro patas sonaba en mi pecho un paraíso de fragmentos de un corazón roto, que las palabras anudadas a mi lengua le hacían cosquillas en los labios mientras le comía el coño, que el sudor de mi pecho supuraba desesperanza, que adoraba que le agarrara el cuello con rabia mientras la masturbaba fuerte con dos dedos porque así veía el verdadero animal que llevaba dentro, y que el sabor de mi semen le recordaba al final triste de una película de DiCaprio.

También me dijo que ella sería capaz de cambiarlo, con una sonrisa. Y yo le respondí, mientras jugueteaba con sus pechos turgentes:

- Mejor que sea con una mamada, porque como dijo Woody Allen: "El sexo sin amor es una experiencia vacía. Pero como experiencia vacía es una de las mejores que he probado" .


Después la besé, y a la abracé, hasta que se quedó dormida, y yo miraba el techo, sabiendo que a la mañana siguiente lo único que quedarían serían los condones por el suelo, los flujos en las sábanas y las dudas esparcidas por todos y cada uno de los rincones de su habitación. 


"Cada noche intentaba matar los latidos que llevaban su nombre sin conseguirlo..."
(Arri)

lunes, 4 de abril de 2016

Puente de Tirantes

Hoy estaba sentado en la barandilla del puente de tirantes, viendo atardecer a lo lejos, con los pies colgando sobre el abismo y la última barra de la misma bajo mis hombros.

Me he sacado de los bolsillos un montón de recuerdos con alas y lo que me quedaba de corazón con un grillete y una bola de hierro.

Los he lanzado al aire a la vez para ver qué pasaba. Los recuerdos volaron alto y el corazón fue directo al fondo del río.

Pero, inexplicablemente, todos los recuerdos han bajado en picado hacia el corazón, y no le han dejado que se hundiera en el agua.

Después, han venido a mí, y me han entregado el corazón, no sin antes exigirme una hoja de reclamaciones y abrir diligencias por una tentativa de delito imprudente junto con una misiva: 
eres lo que eres gracias a nosotros, y no sabemos vivir los unos sin el otro.


"Algún día, el corazón dejará de supurar palabras sueltas e interrogantes malditos..."

(Arri).