sábado, 5 de septiembre de 2026

Ursus

 Entre las horas de insomnio, aturdido por el calor y la humedad, cuando ese aire se hace denso y pesado y no te deja respirar, has surgido como una visión fantasmagórica, demasiado extraña para ser real y demasiado real como para ser ignorada. No te pedí que vinieras y no sé porqué apareciste, ni sé tampoco el significado de tu presencia. ¿Será una advertencia? ¿Será una señal de protección? Tal vez, sea, simplemente, una casualidad.

 
Te vi tumbado, tranquilo a la puerta de la casa, no intentabas entrar, simplemente permanencias inmóvil, observando. Todos los que te veían salían corriendo y gritaban. Algunos me pedían ayuda, diciendo que te matara. Era extraño. A mí, no me infundías miedo, más bien todo lo contrario. Eras una presencia extraña pero no molesta. Me mirabas a los ojos mientras yo me acercaba, no hubo un bramido, ni gruñiste, ni resoplaste, ni bufaste, olisqueaste el aire a mi alrededor. Te sentaste a dos patas, mostrando el pecho, con las zarpas colgando y las orejas altas, era como si quisieras acunarme.

El guardián del bosque, el espíritu animal de cada uno que se manifiesta de una manera diferente, quizás el portador de un mensaje, quizás un presagio, un aviso o un augurio de una lucha que va a comenzar.

"Si supieras lo que hay fuera, te superaría, le dijo en voz baja la corteza a la semilla" - Piezas.