domingo, 28 de agosto de 2016

Vergel

He llegado al jardín de mis recuerdos y he cortado veinte flores de colores, entre el gris y el negro, y he comenzado a deshojarlas pensando en ti.

Por cada pétalo ha brotado una imagen y dos lágrimas, por cada tallo un clavo de mi ataúd, por cada espina dos maderas de pino, curvadas, impregnadas de muerte. Del cáliz salieron tres tábanos que taladraron mi piel e hicieron que saliera una sangre negra y contaminada.

Después llegó mi hada, y le dio color al panorama, me abrazó y me besó, y mientras ponía su mano en mi entrepierna, me susurró al oído:


"No puedes vivir agarrado a un recuerdo o morirás atrapado dentro de él".


miércoles, 17 de agosto de 2016

Rocco Siffredi

"Desnúdame, arráncame la ropa, empújame contra la pared, tírame contra el colchón, bésame y muérdeme en los labios y la lengua, fóllame lento mientras me miras a los ojos".

No es ningún pasaje de un libro, ni tampoco una escena de una película española, es posible que tampoco lo encuentras en una película de Rocco, y sin embargo, es tan real y tan erótico que me apetece hacerlo contigo a todas horas. No sé si es amor o sólo vicio, o aquello que algunos llaman pasión.

Sólo sé que repetiría contigo, cada noche, como un adicto.


sábado, 13 de agosto de 2016

Juego de niños

Supongo que todos deberíamos aprender a volver a ser niños. Volver a esa edad en la que nuestros mayores problemas son el hombre del saco, el coco, el monstruo de debajo de la cama y no aceptar caramelos de desconocidos.

Ser capaces de mirar a las personas por cómo son y no por lo que son, borrar los prejuicios, no juzgar por el pasado sino por el presente, invitar a otros a jugar a la pelota, dormir en pelete a pierna suelta, no preocuparte por el colesterol o los triglicéridos o por quién pagará las facturas a final de mes.

[Crecer]

Volver a sentir la magia del primer amor, de primer beso, del primer polvo, desaprender el dolor, desterrar al olvido a los miedos a un oscuro y lejano abismo, desplazar los rencores y ser positivos siempre.


"Imagina cómo sería vivir sin miedos..." (Arri).


viernes, 12 de agosto de 2016

Poeta

Caminaba entre la multitud, levantando murmullos y recelos. Unos de admiración, otros, quizás de envidia, y otros, sencillamente de incomprensión. No dejaba indiferente a nadie.

Vestía su mejor sonrisa, la de los domingos, portaba su camisa gris. Por su frente resbalaba un líquido rojo que brotaba desde su cabeza y que gotea por el suelo.

Caminaba con paso firme, la frente alta, embadurnada de sangre, y en su mano un corazón hecho trizas, desgastado y roto, carcomido, mordisqueado por las ratas, cada vez más pequeñito, cada vez más ennegrecido, cada vez más dolorido, y que, sin embargo, latía cada vez más fuerte.

No sé dónde iría el poeta, no sé si se desangraría en la siguiente esquina, o si fue princesa o fue ramera quien le robó el corazón antes de que volviera a respirar. Sólo sé que sonreía y se sentía feliz, pese a todo, o por todo.


Creo que fue por eso por lo que yo quise ser poeta, mi amor. 

"Siempre habrá personas que aunque tengan el corazón hecho trizas, te regalen su mejor sonrisa" (Arri).


lunes, 8 de agosto de 2016

Mudo

Si el mañana viniera corriendo detrás de mí y no me dejara opción de salir corriendo...
Si mañana mi lengua se trabara y se negara a volver a hablar...
Si dejara por un momento que el silencio hablara...

Éste te diría, sin duda, que todo aquello que oculta el alma no se esconde en las palabras sino en los actos. Que a veces dice más una caricia y un abrazo en un momento delicado. Que el beso más sincero se da con fuerza y sin pensar. Que las espinas de las rosas nos hacen aprender a luchar por lo que queremos. Que a veces, ser sinceros es la mayor liberación, que la belleza a veces está en las cosas más simples.

Pero si éste silencio fuera mío y tú lo escucharas... Te diría que no sabe cómo he sobrevivido este tiempo tan lejos de ti, que cada noche tu recuerdo me abrazaba, que el calor de tus besos me daban aliento, que soñaba con dormir agarrado a tu cintura, con pasear bajo la lluvia y chapotear en los charcos, dejando que el calabobos nos empape el alma.


"Sólo fuimos dos idiotas que se quisieron demasiado..."


jueves, 7 de julio de 2016

Azoteas

En un balcón, mirando las estrellas, a la media luz de las velas titilantes y con la luna de fondo. En el punto medio entre la conciencia y la ginebra, apoyada sobre el poyete y con la mirada al infinito, la chica del vestido rojo suspira y mira al infinito, apoya lo que queda de su copa sobre la barandilla, y vuelve a suspirar.

Yo me acerco por detrás, hundiéndola entre mis brazos, que la acogen mientras las manos se entrelazan. Me acerco al oído y le susurro una palabra que sólo ella comprende. Sonríe y se da la vuelta. Me acaricia el pelo, juega con mis rizos mientras una mano se posa en mi cuello. Se acerca a mi oído, me susurra que no lleva nada debajo mientras me besa.

La agarro de los pechos, me excita, la excito. La giro bruscamente y la levanto el vestido. Experimentamos por un momento ese placer inmenso de sentir el calor, el uno del otro, la firmeza de un miembro dentro del otro. Le agarro del pelo y la beso el cuello. Gritamos, gotean flujos, gemidos y sudor. Rezamos para que este momento no acabe nunca. Nos corremos juntos, y yo prometo volver con otra copa, y con otra copa prometo no volver nunca.


"Sólo fuimos dos lobos devorando un corazón..." (Arri).
  

martes, 5 de julio de 2016

Madera

Dentro de poco sólo seré un recuerdo. 
El suspiro difuso de una brisa liviana que arrastra mi perfume.
El calor de unas manos abrazaron fuerte y recorrieron tu cuerpo de manera lasciva.

Sólo seré un latir descompasado.
Una arruga en tu colchón.
Un vértigo al levantarte de la cama.
La resaca de los domingos.
Una vela de vainilla consumiéndose poco a poco.
La soledad del villano.
O vaselina de frambuesa para unos labios agrietados y sangrantes.

Y seré saliva. Y flujos. Y cientos de miedos galopando sobre la piel. Y decenas de besos huyendo de mi ser para unir y recomponer las astillas de un corazón, mi propio corazón, de madera, que se hinchó con la humedad de tu entrepierna y reventó desde dentro.

"Si haces todo lo que está en tu mano, no podrás reprocharte nada" (Dani H.).