jueves, 6 de agosto de 2026

Hablando contigo de ti (II)

 Han pasado demasiadas cosas, demasiadas emociones y muy poco tiempo. Desde que escribí las líneas anteriores sobre ti, la situación, que no es que haya cambiado, se ha clarificado más si cabe. Ya lo intuíamos. El segundo ciclo de quimio no te estaba sentado bien y tardaste en recuperar cerca de veinte días. "Los venenos", como diría la neumóloga, te ha estado haciendo polvo y, una vez pasado ese trance y vuelta a la sentada de encontrarte mejor, en tu cabeza no quedaba otra que negarte al siguiente ciclo. No. Así no. No de este modo. No para nada. 

Los resultados del PET-TAC nos han dicho algo que ya sabíamos y que el oncólogo nos dejó claro: esto no es una curación, es un efecto paliativo, puede hacer algo o no. En nuestros caso, como siempre, modo infierno, no ha hecho nada. El cáncer sigue avanzando y el enfisema hace que no satures ni aunque respiraras a morro de la bombona. Y ante esta situación, volviste a tirar de esa estoica naturalidad que te caracteriza: Para pasarlo mal, no me la voy a dar, hasta donde llegue, llegué.

Debo admitirte que he necesitado días para escribir esto. No es fácil de digerir, más con tu cumpleaños de por medio. Más cuando parece que la casa se puede derrumbar. El bajón de vuelta por la A5 es manifiesto, aunque consuela escuchar tu voz al otro lado del teléfono cuando te llamo. Te confieso que hay muchas veces que si aguanto es por ti, y otras que no hay cojones a guardar las lágrimas para otro momento.

Tu último cumpleaños - ojalá me equivoque - con nosotros. Te hicimos llorar un poco con los regalos: unas fotos, una caja con un montón de anécdotas y una carta que debes escribir. Luego nos fuimos a comer y a brindar por la vida y por la muerte. Por aquello que no viviremos, por aquello que recordaremos por los restos, por lo que, espero, seas testigo desde otro lugar. Siempre dije que era agnóstico. Últimamente me volví creyente. Actualmente mi relación con Dios no pasa por su mejor momento. Y si te soy sincero, ahora sólo deseo que haya alguien ahí arriba para cuidarte en un futuro, de los de abajo ya me ocupo yo, padre.

Me alegra saber que en tu sesenta y cuatro cumpleaños estuviste rodeado y arropado por nosotros, por los otros, por los de más allá y que os dieron las tantas en casa. Así es como te recordaremos. 

Ahora estás centrándote en mejorar. Cada día das un pasito, encontrándote un poquito mejor. Incluso ya me has dicho que vendrías conmigo de perrillo a las palomas. Creo que nada podría hacerme más ilusión, viejo. Pero antes de eso, tendremos que ir a tirar algún día al plato, a reírnos de cómo Isi falla y cómo Matías y yo nos picamos (sin maldad). Hasta que tengamos que escribirte un réquiem, vamos a exprimir la vida a lo que dé la renta. 

Siempre que me preguntan por ti contesto lo mismo "Bien para todo lo que tiene", si tenemos que tirar de más chupitos de morfina, tiramos, no hay problema. Esperemos que esta ensoñación opiácea nos dure unas cuantas (muchas) semanas más. ¿Te imaginas que llegamos a los zorzales papá...?


Piezas ft Titó - Conmigo

"Por tu cariño y tus consejos a pesar de los besos que no te di
Por ser ese espejo en que el mirarme y refugiarme en ti
Cada vez que besé el suelo, cada vez que te quité el sueño
Cuando cerraba la puerta al salir"


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